FACULTAD DE
INGENIERÍAS
PROGRAMA DE INGENIERÍA DE ALIMENTOS
MAESTRÍA EN INNOVACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIÓN
|
¿NUTRICIÓN EN EL ADULTO, HACIA DONDE VAMOS, QUE DEBEMOS
HACER?
Sergio Ceballos Rivera[1]
Doris Seleny Zapata Posada2
En
Colombia en los últimos veinticinco años las causas de muerte han variado, Esta
es una de las principales conclusiones del análisis hecho durante 14 años
(entre 1998 y 2011) por el Observatorio Nacional de Salud, del Instituto
Nacional de Salud, a las causas de la mortalidad en Colombia. El cual determino
como la principal causa de muerte las enfermedades cardiovasculares (ECV),
seguidas por lesiones de causa externa, entre las que se destacan las
agresiones.
Este
cambio en las causas de mortalidad (El estudio anterior de causas de mortalidad
en Colombia realizado entre los años 1988 y 1996 determino como la principal
causa de muerte en Colombia eran las lesiones por causas externas,
principalmente el homicidio); hizo que las políticas nacionales de salud
pública enfocaran sus esfuerzos en desarrollar
actividades que propendieran por el desarrollo de hábitos y estilos de vida
saludable, situación que llevo a que se promulgara normativa como la Ley 1355
de 2009 “POR MEDIO DE LA CUAL SE DEFINE LA OBESIDAD Y LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS
NO TRANSMISIBLES ASOCIADAS A ÉSTA COMO PRIORIDAD DE SALUD PÚBLICA Y SE ADOPTAN
MEDIDAS PARA SU CONTROL, ATENCIÓN Y PREVENCIÓN"
Es
importante resaltar que los principales factores de riesgo que pueden detonar
una ECV son: la mala alimentación, como el consumo excesivo de grasas, azúcares
y sal; el sobrepeso, la falta de actividad física, el consumo de alcohol y la
dependencia al tabaco.
Según estudios de la OMS, estos factores son responsables de casi 80% de los casos de cardiopatías coronarias y enfermedades cerebrovasculares.
Cabe resaltar
que en la actualidad cuando se habla de nutrición no puede dejarse a un lado
los trastornos de alimentación como lo son la anorexia y la bulimia, los cuales
son considerados como trastornos de la alimentación de origen psicológico y no
médicos. Situación que se está presentando entre el 1% y el 3% de la población
entre los 13 y los 25 años en Colombia (Fuente. Instituto Nacional de Salud.
2013).
Frente al
panorama anteriormente descrito y teniendo en cuenta que la población adulta según
el Consenso SEEDO 2007[i]
en relación con la evaluación del sobrepeso y la obesidad en España, delimita
la población adulta a edades comprendidas entre los 25 y los 64 años, mientras
aquellos individuos de 65 años o edad superior los considera como población
mayor; es importante tener en cuenta que dicha población es la que genera la
mayor dinámica económica, social, política y de desarrollo de un país, por lo
que es sumamente relevante el cuidado y protección de dicho grupo poblacional y
no solamente en la prestación de servicios de salud sino en la implementación
de políticas de estado que garanticen de manera absoluta su bienestar y salud.
El sobrepeso y
la obesidad son entidades clínicas complejas y heterogéneas con un fuerte
componente genético, cuya expresión está influida por factores ambientales,
sociales, culturales y económicos, entre otros.
El incremento
paralelo de la frecuencia del sobrepeso y la obesidad es un fenómeno mundial y
Colombia no es la excepción. Aunado a esto, estas patologías son factores de
riesgo importantes para el desarrollo de diabetes tipo 2, la enfermedad
arterial coronaria y cerebrovascular por arteriosclerosis, que son las
principales causas de muerte en nuestro país. El control de estas alteraciones
metabólicas incide directamente en la morbi-mortalidad de muchos padecimientos;
sin embargo, en la actualidad no existen estrategias de prevención, diagnóstico
y tratamiento eficaces para la mayoría de los casos. Por estas razones, la
obesidad y el síndrome metabólico se han convertido en un serio problema de
salud pública en los países occidentalizados[ii].
¿Qué se está haciendo?
A pesar de la alta
prevalencia de sobrepeso y obesidad (SOYOB) en Colombia, todos los esfuerzos
están enfocados a la atención del sujeto enfermo y no a prevenir que el sujeto
enferme; En la mayoría de las instituciones, distintos servicios realizan
esfuerzos aislados, en asistencia e investigación; sin embargo, no existen
lineamientos, programas o abordajes multidisciplinarios coordinados dentro de
las instituciones ni entre ellas.
Existe la necesidad de
generar conocimiento a través de la investigación tanto para crear nuevos
modelos de atención y tratamiento como para identificar los mecanismos
celulares y moleculares implicados en la morbimortalidad del paciente con
obesidad y síndrome metabólico. Es necesario coordinar un esfuerzo de
investigación que integre distintas instituciones y capacite recursos humanos
para estas tareas.[iii]
En Colombia las personas
“gordas” como coloquialmente se dice, en su gran mayoría no se consideran
enfermas y como tal el sistema de salud las considera como tal (enfermas) en el
momento en que estas empiezan a padecer síntomas que generan condiciones
incapacitantes, situación que no debería suceder, para lo cual se deberían
prender las alarmas en el momento en que se detecte que la persona está
presentando un incremento no normal en su peso.
Para lo anterior se
deberían tener programas de monitoreo enfocados a detectar las personas con
SOYOB con el propósito de ofrecerles atención prioritaria preventiva, la cual
es menos costosa que la atención medica curativa; de igual manera se requiere
sensibilizar a la sociedad de los riesgos para la salud que conlleva el SOYOB y
de la importancia que tiene transformar los ambientes obesogénicos en que
actualmente viven los niños; como herramienta para el diseño de políticas
públicas para prevenir este problema, pensando en modificar el entorno
comunitario. Las políticas públicas deben propiciar que los niños hereden de
sus padres buenos hábitos de alimentación y ejercicio, y buscar que la escuela
se transforme en un ambiente saludable.
¿Qué políticas públicas se
requieren?
Las políticas públicas son
el conjunto de objetivos, decisiones y acciones que lleva a cabo un gobierno
para solucionar los problemas que en un momento determinado, los ciudadanos y
el propio gobierno consideran prioritarios. Se pueden entender como un proceso
que cuenta con etapas como la identificación del problema, formulación o
adopción de alternativas, implementación de estrategias y evaluación de resultados.
Las características para maximizar el beneficio son las siguientes:
• Estables en el tiempo, lo
que hace referencia a la continuidad de los procesos.
• Adaptables con respecto a
distintos cambios que afecten el ambiente en el que se desarrollan, capaces de
responder a cambios.
• Coordinadas y coherentes,
con los distintos actores y políticas relacionadas con las que va a interactuar
la política pública.
• Con calidad de la
implementación y de la efectiva aplicación, como manera de evaluar su evolución.
• Con orientación al
interés público, cómo afectan estas políticas públicas el bienestar general.
• Eficientes, logrando que
los escasos recursos produzcan altos rendimientos en el cumplimiento de los
objetivos.
Resulta obvio que para
crear una política pública con relación al sobrepeso y la obesidad, se requiere
una identificación del problema, en este diagnóstico se incluye el
reconocimiento de los factores que contribuyen a esta epidemia.[iv]
No hay duda de que para
controlar la epidemia de obesidad que afecta a todos los estratos sociales de
la población, la acción clave es prevenir; pero esto no puede depender
exclusivamente de pautas dictadas al individuo (como a menudo sucede), sino en
crear las oportunidades para que los estilos de vida saludables estén al
alcance de toda la población. De ahí que la promoción de la salud sea la
estrategia de lucha fundamental, procurando abarcar al individuo y a todos los
componentes de la sociedad; es decir, se requiere actuar en los espacios donde
transcurre la vida individual y social, promulgar leyes, y elaborar políticas
encaminadas a mejorar el entorno físico y social.[v]
[vi]
En Colombia podría tenerse
en cuenta la reforma Mexicana de salud y los programas de prevención de
obesidad a nivel nacional, o las iniciativas propias de los estados, están
orientados a lograr cambios. La reforma Mexicana ha incluido un esfuerzo sin
precedente para fortalecer los servicios de salud ambiental, las acciones
regulatorias para proteger al público y, en general, el conjunto de
intervenciones intersectoriales que define una política saludable, capaz de
modificar los más amplios determinantes de la enfermedad. Para ello, la
Secretaría de Salud ha emprendido una reorganización profunda encaminada al
establecimiento de una nueva agencia de salud pública encargada de la
protección contra los riesgos a la salud.[vii]
La epidemia de obesidad es
reversible. Existe la posibilidad de revertir la tendencia y tener la epidemia bajo
control. Pero esto sólo se puede conseguir mediante una actuación exhaustiva,
ya que las raíces del problema se hallan en factores sociales, económicos y
ambientales rápidamente cambiantes, que determinan los estilos de vida de las
personas. El planteamiento consiste en construir sociedades en las que los
estilos de vida saludables, vinculados a la alimentación y a la actividad
física, constituyan la norma; sociedades en las que los objetivos relacionados
con la salud están en consonancia con los de la economía, incorporando a las
cadenas productivas de alimentos y bebidas opciones saludables para todas las
personas, sin omitir el papel relevante que juega la sociedad y la cultura.[viii]
Ante este panorama, desde
hace varios años en otros países, han emergido estrategias e iniciativas, las
cuales es muy importante conocer. Como ejemplos de estas políticas públicas a
nivel internacional podemos citar las siguientes:
El sindicato de la
alimentación de Alemania (NGG, por sus siglas en alemán), ha optado por
participar en una iniciativa de información y concientización, "Plataforma
Alimentación y Movimiento" que se propone alertar sobre los peligros de la
mala alimentación, y apoya un nuevo plan de acción para la prevención de la
mala alimentación, falta de movimiento, sobrepeso y las enfermedades
consiguientes. Dado que se documentó un importante déficit de conocimiento en
la población alemana acerca de la composición de una alimentación saludable, se
instó a ir más allá del sistema del "semáforo" introducido en Gran
Bretaña que funciona a partir del marcado de los comestibles con colores: verde
(que puede ser consumido sin problemas), amarillo (consumo no del todo
aconsejado, pero aún aceptable), rojo (consumo no aconsejado), sino a una
sistematización de la información sobre los valores nutritivos de todos los
alimentos, un sistema de información y de la composición de los alimentos que
sea fácil de entender.[ix]
[x]
Por otra parte, en Gran
Bretaña se realizó un cambio radical en el menú de las cafeterías en las
escuelas primarias y secundarias de ese país. El plato nacional británico, la
salchicha con papas fritas, desapareció y en su lugar se ofrecen alternativas
mucho más saludables como verduras, frutas y pescado. Las máquinas
despachadoras de comida chatarra o bebidas carbonatadas desaparecieron de los
pasillos de las escuelas, o fueron adaptadas para vender jugos naturales.
Durante el último año una conocida cadena norteamericana de comida rápida tuvo
que cerrar 25 de sus restaurantes en el Reino Unido, porque el número de
clientes bajó significativamente. Otra empresa multinacional de refrescos de
gas anunció que perdió cientos de millones de dólares debido a ventas muy bajas
en Gran Bretaña.[xi]
En España, la Estrategia
NAOS18 (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención
de la Obesidad), ha demostrado resultados prometedores. Se ha distinguido por
movilizar los más diversos sectores y actores sociales, entre ellos, el mundo
empresarial. La industria alimentaria y las empresas de distribución han
mantenido una posición muy positiva respecto de la estrategia y han firmado
convenios con compromisos de gran alcance. La presencia constante de la
estrategia NAOS en los medios de comunicación ha sido muy importante, ya que
uno de sus objetivos es sensibilizar a la población acerca de la trascendencia
sanitaria del problema de la obesidad. España mantiene un lugar destacado por
su dinamismo para contrarrestar la epidemia de obesidad, particularmente por la
forma en que aborda la colaboración entre los sectores público, social y
privado. Por este motivo en noviembre de 2006, la Organización Mundial de la
Salud (OMS) le otorgó uno de sus premios.[xii]
[xiii]
En Latinoamérica, uno de
los países vanguardistas es Chile, el cual desde 2001 implemento en las
escuelas una estrategia para prevención de obesidad infantil conocida como el
"Quiosco Saludable", donde está prohibida la venta de frituras,
galletas, refrescos y comida chatarra, y se expenden sólo alimentos nutritivos,
como yogurt, leche, frutas, pan y otros. Esta iniciativa ha ido mejorando
progresivamente y en marzo de este año se abrió el primer quiosco saludable que
cumple con los estándares del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos
(INTA) y de la OMS, donde al menos 70% de los productos son saludables.[xiv]
[xv]
En México, la Secretaría de
Salud, la Secretaría de Educación Pública, el Instituto Mexicano del Seguro
Social con su programa PREVENIMSS y algunas organizaciones no gubernamentales,
han iniciado campañas publicitarias informando del incremento de la obesidad,
sus comorbilidades y sus graves consecuencias para la salud, pero no son
suficientes. Son necesarias campañas que tengan como objetivo sensibilizar a
toda la población, la sana, la de riesgo y aun la enferma, sobre los peligros
del sobrepeso y la obesidad y al mismo tiempo sobre los beneficios de su
control y prevención. Los mensajes en forma de presentaciones en CD o DVD,
deberían difundirse en escuelas, universidades y centros de trabajo; asimismo
este material debería exhibirse continuamente en las salas de espera de todos
los hospitales y clínicas del sector público y privado, en los bancos y
oficinas gubernamentales, en los cines y en todos los sitios de reunión que sea
posible.[xvi]
Sobrepeso y obesidad, alteraciones
prevenibles
La estrategia de la OMS
sobre régimen alimentario, actividad física y salud,[xvii]
[xviii]aprobada
en 2004, entre sus objetivos incluye el fomento, establecimiento,
fortalecimiento y aplicación de políticas y planes de acción mundiales,
regionales, nacionales y comunitarios encaminados a mejorar las dietas y
aumentar el ejercicio, que sean sostenibles, integrales y hagan participar
activamente a todos los sectores, incluyendo a la sociedad civil, el sector
privado y los medios de difusión. Este enfoque multisectorial es esencial para
la prevención de la obesidad en los niños y adolescentes. En la gran
convocatoria, todos los participantes tienen un rol que cumplir para mejorar la
dieta y aumentar el ejercicio. Los padres tienen la responsabilidad de adoptar
estilos de vida saludables que heredarán a sus hijos mediante el ejemplo. La
escuela tiene que transformarse en un ambiente saludable, con la participación
de los maestros, alumnos, padres y autoridades. Asimismo, la sociedad civil, y
particularmente las ONG (Organización No Gubernamental) tienen que cumplir el
rol de gestores ante otras organizaciones para prevenir el sobrepeso y obesidad
y sus comorbilidades. Igualmente, es relevante la participación del sector
privado para aumentar la producción de alimentos saludables. Con una relevancia
notable habrá que involucrar a la industria de los medios de comunicación para
reducir y abatir en lo posible los anuncios de alimentos nocivos para la salud
de los niños. Finalmente, el sector gubernamental tiene la capacidad de
convocar a los diferentes sectores, de coordinar las actividades, de promover iniciativas
ante legisladores y de evaluar los resultados. Esta labor de la OMS se
complementa con las actividades del Ministerio de Salud, cuyos objetivos
estratégicos consisten en fomentar el consumo de dietas saludables y mejorar el
estado nutricional de la población a lo largo de toda la vida. Dado que ésta es
una tarea compleja, se requiere la participación decidida y entusiasta de los
sectores público, privado y social, así como la responsabilidad de la sociedad
en general. Al mismo tiempo se pretende poner en marcha estrategias como el
incentivar políticas fiscales de precio para que las familias puedan tener
acceso a un buen balance alimentario.
Además de lo anterior, se
busca generar una política de etiquetado de alimentos, con la cual la industria
informe, de manera accesible a todos los sectores de la población, las
propiedades y riesgos nutricionales de su producto. Esta acción se ha aprobado
con éxito en otros países, ya que es un método comprendido en todos los niveles
educativos. También se hace hincapié en la importancia de la investigación y
difusión de información accesible para que las familias puedan escoger los
mejores alimentos desde el punto de vista nutricional.[xix]
En este comunicado,[xx]
se reconoce que la alimentación no es la única fuente de obesidad, sino el
desbalance entre ésta y la actividad física, reconociendo la importancia de
incorporar el tema de educación nutricional al sistema educativo nacional.
En Finlandia, hasta 1970,
la política de salud era otorgar servicios de salud para la atención de
enfermedades; pero desde 1980 el enfoque cambió, más que atender la enfermedad,
el foco de atención buscó el cuidado de la salud de la población. Las campañas
para disminuir la ingestión de alimentos de riesgo para la salud y, por otra
parte aumentar el consumo de frutas y verduras, así como aumentar el ejercicio,
han mostrado impactos favorables en la salud de la población finlandesa, siendo
este país un ejemplo de los cambios posibles para enfrentar este grave problema
de salud.[xxi]
BIBLIOGRAFIA
[1]Ingeniero
de alimentos. Corporación Universitaria Lasallista.
Caldas, Colombia.
Candidato a Ms.C. Innovación Alimentaria y
Nutrición, Corporación Universitaria Lasallista. Caldas, Colombia.
Especialista en
Alimentación y nutrición. Corporación Universitaria Lasallista. Caldas,
Colombia.
Especialista en alta
gerencia. Universidad de Medellín. Medellín, Colombia.
2Ingeniera
de alimentos. Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia.
Candidata a Ms.C.
Innovación Alimentaria y Nutrición, Corporación Universitaria Lasallista.
Caldas, Colombia.
Especialista en
Alimentación y nutrición. Corporación Universitaria Lasallista. Caldas,
Colombia.
Especialista en Mercadeo
gerencial. Universidad de Medellín. Medellín, Colombia.
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[iii]
GARCIA-GARCIA, Eduardo et al. La obesidad y el
síndrome metabólico como problema de salud pública: una reflexión.
Salud pública Méx [online]. 2008, vol.50, n.6, pp. 530-547. ISSN 0036-3634.
[iv]
BARRIENTOS-PEREZ, Margarita y FLORES-HUERTA, Samuel. ¿Es la obesidad un problema médico individual y social?
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Hosp. Infant. Mex. [online]. 2008, vol.65, n.6, pp. 639-651. ISSN
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[ix] Lobstein T, Baur L, Uauy R Obesity
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[xi] Popkin BM, Doak C. The
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[xv]
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[xvi]
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[xvii]
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[xviii] WHO/FAO Expert consultation. Diet,
nutrition and the prevention of chronic diseases. Geneva: World Health
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[xix]
Secretaría de Salud NOM 043 SSA2 2005 Servicios básicos de salud. Promoción y
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orientación. Diario Oficial; 2006.
[xx]
Secretaría de Salud, Comunicado de Prensa. Propiciar buena alimentación y
combatir sobrepeso y obesidad, prioridades en salud. Available from: http://www.salud.gob.mx/ssa_app/noticias/datos/2007-04-14_2871.html;
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[xxi] Pietinen P, Lahti-Koski M, Vartiainen
E, Puska P. Nutrition and cardiovascular disease in Finland since the early
1970s: A success story. J Nutr Health Aging. 2001; 5: 150-4.
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